Recuerdo cuando estudiaba en el instituto la asignatura optativa Medios de Comunicación Social, que nos ofrecía un acercamiento a los medios de comunicación de masas tradicionales: prensa, radio y televisión. Recuerdo que entonces nos decían que vivíamos en al era de la información, teníamos montones de estímulos por todas partes, sin darnos cuenta, entonces, de que iban destinados a generar una respuesta dirigida en nosotros. Visto desde la perspectiva actual todo era más sencillo: emisor – canal – receptor. ¡Cuánto han cambiado las cosas desde entonces! Los canales se han multiplicado gracias a las Redes Sociales, el emisor se convierte en receptor y viceversa. La comunicación 1.0 no permitía la reciprocidad, consistía en una comunicación unilateral, cuyo dominio estaba solamente en manos de unos pocos, grandes empresas multinacionales, la mayoría, que poseían un inmenso poder, ofreciendo sólo una perspectiva y un punto de vista, generalmente dirigidos a sus propios intereses.
El comienzo de la internet, la web ahora llamada 1.0, era más de lo mismo, eso sí, te permitía acceder a cualquier información en cualquier país del mundo, abriendo, así un poco más el abanico de posibilidades y, por tanto, ofreciendo otros puntos de vista, aunque el poder de la comunicación seguía siendo aristocrático.
La web 2.0 ha traído la democracia a la comunicación.
La comunicación, tal y como se plantea hoy en día, pretende, como principal objetivo, incentivar la colaboración entre todos y hacer partícipes a los que antes eran meros espectadores, consiguiendo, así, que en éstos aflore el sentimiento de complicidad. Ya no estamos ante una única voz, un solo punto de vista, la comunicación 2.0 busca acercar posturas dispares, confrontar ideas diversas, no pretende tener la razón, como la tradicional, sino razonar, dialogar. Es una comunicación bilateral, o incluso, multilateral, porque da voz a cualquiera que tenga a su disposición los medios adecuados para expresar sus opiniones. Por supuesto, no todas las opiniones tienen el mismo valor, (ni ético, ni profesional) sigue habiendo “autoridades”, los que hoy llamamos “gurús” (nombre que, por cierto, detesto, por su denotación), pero éstos ya no se imponen unilateralmente, sino que van reconociéndose de una forma democrática. El propio público elige hoy a quién seguir. (Por favor, no se entienda mal, cuando digo que no todas las opiniones valen igual, no estoy diciendo que no tengan valor, claro que sí, pienso que todas lo tienen, pero no el mismo. Creo que es una intuición nata que todos tenemos para reconocer a nuestro líderes, en este caso, líderes de opinión.) Han surgido, y siguen surgiendo cada día, infinidad de redes sociales que nos permiten, no sólo encontrar cualquier información sino acceder al conocimiento.
Los medios de comunicación tradicionales nos introdujeron en la era de la información, la comunicación 2.0, en la del conocimiento.
La comunicación unilateral tan sólo puede informar, porque no genera diálogo, no sopesa opiniones contrarias, ni permite llegar a un punto de encuentro, en el momento en que se da voz a otros, se produce un re-conocimiento y la comunicación recupera toda su esencia de reciprocidad. La historia del conocimiento es la historia del diálogo entre los eruditos de cada época. Por eso hemos entrado en la era del conocimiento, porque hemos aprendido a escuchar que es la base de toda comunicación y esencial para generar el diálogo que permitirá llegar a un mejor, y más amplio, conocimiento.
Pienso que es positivo, claro, pero creo que debemos aprender a filtrar todo el saber que tenemos a nuestra disposición, ser responsables, es decir, adaptarnos a los nuevos medios de comunicación si no queremos perdernos en medio de toda esta vorágine de conocimiento.




By AHRALLS payday loans